![]() |
San Emiliano (León) Santiago Bayon Vera |
Los sistemas extensivos: la
trashumancia.
Los
grandes contrastes existentes dentro de la Península Ibérica en altitud, clima,
suelo, unido a la disponibilidad de amplias superficies de pastos propiciaron,
desde épocas remotas, el aprovechamiento de recursos complementarios, a veces
muy distantes entre sí, mediante la ganadería trashumante. De esta forma, los
habitantes de las montañas y sierras que bordean la Cuenca del Duero (León,
Soria, Cuenca, Segovia) comenzaron a trasladarse con sus ganados hacia los
amplios pastos y cálidas dehesas existentes, primero al Sur del río Duero y, después,
del Tajo y Guadiana - los denominados "extremos"- cuando el frío y la
nieve hacían imposible la permanencia de los hatajos en sus lugares de origen.
Por
el contrario, al llegar la primavera, cuando el pasto de agostaba en las tierras
bajas, retornaban a sus montañas de origen, donde los pastos por altura y
humedad se conservan más tiempo frescos y nutritivos. Así nace un sistema
productivo, la trashumancia o trashumación, cuyo único fin es poner en contacto
a través del ganado dos recursos complementarios -"sierras" y "
extremos"- ya existentes.
Utilización de los
pastos de montaña.
Para
la utilización correcta de estos pastos complementarios, aunque distantes, fue
preciso el empleo de una ganadería diversificada, razas rústicas, bien
adaptadas al medio y un aprovechamiento adecuado de los recursos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario