miércoles, 6 de septiembre de 2017

Haciendo historia - 4


Cuadro de texto: CEste esquileo, tan importante para la merina trashumante como para la estante por la necesidad higiénica de descargar de sus lanas a los ganados con los calores del estío, se Cuadro de texto: P E C U A R I A Srealizaba en unos edificios ad hoc, llamados ranchos de esquileo , de donde  la palabra  pasará a América. Su ubicación sobre el terreno estaba conectada con lavaderos y secaderos para tratar la lana esquilada.
El transporte de las sacas laneras corría a cargo de recuas de acémilas o de carretas, pertenecientes  al  gremio  de la  Cabaña  Real  de Carreteros, instituido  por los  Reyes Católicos en 1497, después de la eficacia demostrada por las carretas durante la guerra de Granada. Y, aunque la corporación será suprimida como la Mesta en 1836,  algunas asociaciones carreteriles subsisten hasta la década de los 70 del siglo XIX, cuando  las desplaza el ferrocarril y poco a poco el camión.
Cuadro de texto: D ECuadro de texto: V I A SEl paso postrero consistía en la comercialización  en lonjas y manufacturas.  Las pilas de lanas se compraban  en las ferias por regatones mediante un sistema de adelantos. Sólo una pequeña parte se destinaba a la tejeduría interior, dedicada a la producción  de una pañería basta para consumo local, mientras que el grueso se exportaba a los mercados europeos, alimentando los textiles más delicados y de mayor calidad del mercado de lujo. Al punto que la lana merina será el único producto español que llegue a cotizarse en primera bolsa de valores del mundo moderno como fue la de Ámsterdam. De esta forma se cerraba el circuito de rentas de una cabaña merinera en la antigua Corona de Castilla.



jueves, 15 de junio de 2017

Haciendo historia - 3




El ciclo de la ganadería trashumante
Cuadro de texto: ICuadro de texto: ACuadro de texto: SCuadro de texto: MCuadro de texto: ASi examinamos el organigrama de una explotación trashumante en Castilla, vemos que la unidad básica es la cabaña, nombre que designa tanto la vivienda pastoril como el conjunto de ganados y empleados que conforman una empresa pecuaria. El dueño de una cabaña tenía tres opciones: bien podía explotarla por sí mismo, aunando las condiciones de propietario y pastor; bien la podía arrendar a un tercero con arreglo a un régimen contractual parecido al que operaba en el proceso de asignación de la tierra (arrendamientos, aparcería, etc); o bien cedía la administración de la misma a un mayoral, que era un gestor empresarial del que dependían tanto el personal asalariado como los animales, y entre cuyas tareas estaba el arrendamiento  de pastos, el apalabramiento del esquileo, la intendencia  y la ropería.
Cuadro de texto: RCuadro de texto: ECuadro de texto: NCuadro de texto: CLa cabaña se dividía en rebaños, compuestos por mil cabezas ovinas cada uno, estando al cargo de cinco pastores a los que correspondía la custodia de doscientas cabezas,. Estos cuidadores recibirán diversos nombres según la jerarquía laboral y la toponimia comarcana, aunque los más comunes son los de rabadán, compañero, ayudador, sobrado y zagal. A su vez, los rebaños se subdividían en contingentes menores llamados hatos, manadas, pastorías o hatajos

Cuadro de texto: OCuadro de texto: NCuadro de texto: FCuadro de texto: EPara facilitar el pastoreo, en particular el trashumante,  se eximía a los pastores de la obligatoriedad del servicio militar, permitiéndoseles portar armas para protegerse contra alimañas y ladrones. También se apoyaba en los perros mastines, guardianes de la manada contra agresores externos, conductores  del rebaño por las cañadas. Estos canes hacían imaginarias en prevención del ataque del lobo, que, como se dirigía al cuello, procuraba paliarlo el dueño colocándoles las inconfundibles  carlancas. Los contratos de los pastores asalariados se ajustaban verbalmente en las fechas del esquileo y duraban de San Juan a San Juan.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Haciendo historia - 2



Si examinamos el atlas de los pueblos pastoriles del planeta, enseguida evidenciamos el arraigo secular  de la trashumancia  en las penínsulas europeas del Mare Nostrum, afrontadas al nomadismo  de las costas africanas. La migración trashumante,  basada en el aprovechamiento estacional de pastizales complementarios, modeló el paisaje agropecuario, curtió un tipo humano de vida cíclica en su trajinar entre “extremos”,  reportó riqueza  material  a las economías  preindustriales  y comportó  una trama de caminos pecuarios.
Cuadro de texto: C  O N G R E S  ODe resultas, en los países mediterráneos se crearon gremios que ampararon el ramo: la afamada   Mesta en la Corona de Castilla, la Casa de Ganaderos en la de Aragón, la Dogana de Foggia en el Mediodía italiano, y, de menor entidad, las de la Maremma, las islas de Córcega, Cerdeña y Sicilia, las sierras de Portugal, el mosaico de los Balcanes, los valacos de Rumania y los sarakatsani de Grecia. Esta geografía del pastoreo meridional enlazaba por el norte con la vida ganadera de tipo alpino y con los lapones septentrionales, mientras que por el sur lo hacía con el nomadismo  del desierto, por donde caminaban  las caravanas de camellos de los anatolios y las de dromedarios de los países arabobereberes. En suma, henos ante las señas de identidad  de los pueblos pastoriles de Europa, entre los que destaca por su importancia y longevidad nuestra trashumancia ibérica.
En este sentido, al adentrarnos en el ciclo trashumante de una sociedad pastoril como era la castellana, debemos clarificar sus modalidades ganaderas. Pues bien, desde la Alta Edad Media se acuñó el concepto de Cabaña Real de Castilla, quedando definida como el conjunto de todos los ganados del reino y sus dueños bajo el amparo del monarca en el uso de prerrogativas mayestáticas. 

Dentro de ella podemos distinguir una triple tipología pastoril:
1)    El pastoreo estante, el más común a todos los pueblos ganaderos del mundo, en el que el ganado no sale de sus suelos a herbajar a lo largo de todo el año. Está estrechamente unido a la labranza, que se beneficia del estiércol producido por los animales, quiénes además aportan elementos básicos a la economía autosuficiente campesina, como la carne, la leche, la lana, la osamenta, el cuero, etc. El labriego-pastor, puesto que así le podemos llamar, o bien mantiene a sus reses en los apriscos, o bien los hatos de cada uno de los vecinos se unen en una sola manada comunal que pasta en los baldíos del pueblo en régimen de mancomunidad.
2)    El pastoreo transterminante,  donde los rebaños traspasan, transterminan el  no jurisdiccional  de sus municipios  y pasan a utilizar dehesas de pueblos vecinos. Como en su caminar en pos de pastizales contiguos, siguen el curso de las riberas, estos ganaderos reciben el nombre de “riberiegos”.
3)    Cuadro de texto: LCuadro de texto: ECuadro de texto: SEl pastoreo trashumante  propiamente  dicho,  el de los grandes desplazamientos semianuales, donde las cabañas marchan a en otoño a invernar a las cálidas dehesas del Mediodía para regresar en primavera a agostar a los puertos frescos de las montañas del Septentrión interior.



domingo, 2 de abril de 2017

Haciendo historia (1)

Cuadro de texto: ICuadro de texto: SCuadro de texto: T“El genio de España no podrá ser comprendido sin la consideración de este ir y venir de los rebaños por montañas y llanuras...  Los ganados trashumantes  son centenares y centenares. Cruzan y recruzan toda España. Levantan en las llanuras polvaredas que se diría movidas por un ejército”.
Cuadro de texto: GAzorín: Una hora de España. Madrid, 1924.


Cuadro de texto: NCuadro de texto: CCuadro de texto: ICuadro de texto: ACuadro de texto: SCuadro de texto: MCuadro de texto: AEl pastor trashumante es un viajero. En ese sentido, rebuscando entre la literatura de este género de la Europa ilustrada, hemos encontrado que en la misma época se publicaron sendos libros que responden a otros tantos modelos de viajeros: uno es el Viaje a las regiones equinocciales  del Nuevo Continente del alemán Alexander von Humboldt, para el que precisó diez mulas, treinta maletas, cuatro intérpretes, un cronómetro, un sextante, un telescopio, una brújula,  cartas de presentación  del rey de España, ¡ah! y una pistola; el otro es el Viaje alrededor de mi cuarto del francés Xavier de Maistre, para el que sólo necesitó un pijama rosa y otro azul. Pues bien, el viaje del pastor cuando realiza el ciclo de la trashumancia  se sitúa a mitad  de camino entre la desmesura del científico famoso y el apocamiento del hombre recluido en su habitación. O dicho de otra forma, los enseres del pastor son el rebaño, el pijama del pastor es la cañada.
Cuadro de texto: CCuadro de texto: OCuadro de texto: NCuadro de texto: FCuadro de texto: ECuadro de texto: RCuadro de texto: ECon esos pertrechos, marchando el rebaño por la cañada, la trashumancia  histórica se ha venido verificando durante siglos, tutelada por la corporación del Honrado Concejo de la Mesta. Ésta desempeñará un papel fundamental  en la España medieval y moderna, no sólo como institución  privilegiada en el seno de las formaciones políticas de los Austrias y los Borbones, sino como gremio dirigente del subsector ganadero y aglutinante de amplias capas de la población interesadas en la granjería lanar. Amparada en un proteccionismo regio, la asociación mesteña implicó en sus circuitos a súbditos de diferentes ocupaciones e incluso de expectativas a veces contrapuestas:  ganaderos y pastores, criadores de distinta categoría y terratenientes, esquiladores y lavadores, comerciantes  y  fabricantes  textiles,  recaudadores y  especuladores  de rentas  y  de yerbas,  la Hacienda  Real y la propia Corona. Eso hizo que los tratadistas del Siglo de Oro español calificasen a la Mesta y a la granjería merinera como “la principal sustancia de estos reinos”.



Cuadro de texto: P E C U A R I A SPues bien, partiremos de los tipos de pastoreo que se daban en los países mediterráneos, para pasar a recrear el mundo cíclico de la ganadería trashumante, precisar las características de las vías pecuarias, analizar la cosmovisión y la cultura pastoriles, resumir la historia del Honrado Concejo de la Mesta y hacer un balance actual de la trashumancia en la era de las redes sociales . Cuando los ejércitos de ovejas, que levantaban polvaredas en las llanuras y recruzaban toda España, desde el Siglo de Oro de Cervantes al contemporáneo de Azorín, parecen a punto de rendirse a manos del paso tiempo y sus mudanzas.

sábado, 4 de febrero de 2017

Las vía pecuarias y el pastoreo extensivo y 8



Nuevas funciones y argumentos de prestigio para red española de vías pecuarias
Cuadro de texto: RCuadro de texto: ECuadro de texto: NCuadro de texto: CCuadro de texto: ICuadro de texto: ACuadro de texto: SCuadro de texto: MNo es desdeñable el papel que las vías pecuarias  pueden jugar en la ordenación del territorio. Con independencia de la base física y ecológica ancestral que fundamenta el origen de la red de vías pecuarias, la jerarquía y conexión entre áreas complementarias establecida por el juego entre vías locales y grandes cañadas, ofrece para los ciudadanos actuales ,  desvinculados en general de los recursos y su origen, amplias posibilidades para estimular un conocimiento cercano del territorio, la complementariedad entre distintas zonas y el sentido de pertenencia a sistemas culturales y ecológicos  que funcionaban  de forma muy coordinada. Desde un punto de vista ecológico la cañadas contribuyen a la conectividad territorial, propician  flujos pausados en materiales  y propágulos  en el territorio. Podría decirse que facilitan la subida hacia el norte, o hacia las montañas, de condiciones esteparias ,pastizales abiertos con su biodiversidad y hábitats asociados, mientras que en las condiciones mediterráneas, en particular las del occidente ibérico, han contribuido a mantener sistemas sabanoides, dehesas, que hacen muy compatible conservación de la naturaleza y producción.


Cuadro de texto: NCuadro de texto: FCuadro de texto: EInteresa asimismo resaltar el interés que el trazado de las cañadas tiene en si mismo. Hemos comentado algunas pautas generales sobre su relación con el relieve. A escalas más concretas las cañadas tienen también  respuestas originales, poco conocidas. Por ejemplo abordan los accidentes geográficos de distinta forma a la que siguen los caminos para uso humano. En el caso de la cañada el descenso a un valle que interfiere de forma transversal y el posterior ascenso, se realiza por la “varga”,  la línea de mayor pendiente.
Cuadro de texto: CCuadro de texto: OLas cañadas son también reserva de saberes adaptados (Rodríguez Pascual), razas ganaderas (Sánchez Belda) y formas de uso. Algunas servían cumplían servicios de accesos las ferias ganaderas, de gran importancia, difícilmente sustituibles, como elementos de cohesión y referencia a escala  comarcal.


Cuadro de texto: N A C I O N A  LCuadro de texto: D ECuadro de texto: V I A SCuadro de texto: P E C U A R I A SConsiderando la variedad de razones que confluyen en torno a la conservación de las vías pecuarias, podemos afirmar que el principal interés de la red no es sólo, ni principalmente, su concreción física, un conjunto de pasillos en el territorio, sino más bien el conjunto de significados  y funciones  menos perceptibles  asociados a ella. Más allá de los aspectos físico/ecológicos, la red española de vías pecuarias representa una respuesta tecnológica antigua, de origen medieval, actualizada en la edad moderna, basada en la utilización de elementos naturales (pastos distantes, paisajes arbolados, ganado selecto, razas variadas, antiguas trochas de herbívoros) como base eficaz para el aprovechamiento sostenible de recursos escasos. El éxito radica en que uno de sus productos relevantes ha adquirido proyección mundial: la lana fina y las ovejas merinas, base de la riqueza en variadas zonas del mundo. La red de vías pecuarias  arrastra consigo un elenco de elementos culturales (saberes, folklore, gastronomía, construcciones, el propio trazado de las cañadas) e incluye dentro de su unidad básica una amplia variedad de situaciones  y tipos. Pensamos que estos argumentos, sin olvidar su representatividad respecto a una práctica, el pastoralismo,  que en muchos países tiene aún notable e insustituible vigencia productiva- podrían servir de hilo conductor  para respaldar la presentación a UNESCO de la red española de vías pecuarias para ser reconocida bajo la figura de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.