sábado, 29 de octubre de 2022

 




Historia , actualidad y futuro de una materia prima: la lana - 6

Otras cabañas 

Las cabañas citadas no fueron las únicas de aquella época. Otras tan impotentes como ellas pero con menor información  disponían de excelente ganado. Citaremos como importantes las siguientes: Portazgo, Iturbieta, Bélgida, Fernán Núñez., Villapadermia, Hormazas, Durati, Bornos , Villalópez, Fuentenueva, Alfaro, Alburquerque, Además de los Monasterios citados tuvieron importancia los de Silos, Valvanera, San Millán

Fotos Santiago Bayon Vera 

Plan de Pilas segovianas y leonesas en 1750, hallado en los esquiladeros de Cabanillas del Monte (Segovia)



Monasterio del Escorial

27.506

Monasterio de Guadalupe

26.663

Cartuja de Paular

29.294

Conde de Campo Alanje

42.948

Duque de Béjar

20.416

Marqués de Iturbieta

24.576

Marquesa de Bélgica

23.967

Marqués de Portazgo

33.503

Marques de Perales

32.775

 


Historia , actualidad y futuro de una materia prima: la lana - 5

Proceso de esquileo 















 


Historia , actualidad y futuro de una materia prima: la lana - 4

Cabaña Perales – Curiel

Contrariamente a los anteriores, gozo de más prestigio interior que en el extranjero. Fue fundada por el Conde de San Rafael que la vendió a Curiel, y este al marqués de Perales de Rio , que los primitivos curieles  agrego animales de cabaña Velasco  y otros procedentes del Monasterio de las Huelgas (Burgos) . Pastaban en el valle de Serena (Badajoz) de invierno y verano subía a los puertos de León y la finca Prados de El  Espinar (Segovia)

La cabaña de Perales estuvo tradicionalmente muy relacionada con el pueblo de Tejerina. Gran parte de los mayorales de esta cabaña pertenecieron a una familia de este pueblo.

También de Tejerina y de los pueblos de la zona eran los pastores de la cabaña. En 1852 el marqués de Perales, entonces presidente de la Asociación de ganaderos del reino, nombró visitador extraordinario, con la misión de reconocer y describir la cañada real leonesa oriental en su totalidad, a Juan Manuel Escanciano, pastor de Tejerina de la cabaña de Perales, con gran experiencia en su recorrido. En el siglo XIX, fueron mayorales, sucesivamente, Antonio Escanciano, su yerno Heliodoro Rodríguez y, a partir de 1950, su hijo Dionisio Rodríguez Escanciano

Puertos de Portilla de la Reina 

Durante la guerra civil española la cabaña quedó aislada de sus dueños y de los pastos en la Serena (en zona leal a la Segunda República Española). El mayoral Heliodoro Rodríguez, fiel a sus amos y a la supervivencia del rebaño, llevó durante tres años las 12 000 cabezas desde los puertos de Portilla de la Reina en León a dehesas de Cáceres, donde había arrendado a crédito pastos Durante la guerra civil española la cabaña quedó aislada de sus dueños y de los pastos en la Serena (en zona leal a la Segunda República Española). El mayoral Heliodoro Rodríguez, fiel a sus amos y a la supervivencia del rebaño, llevó durante tres años las 12 000 cabezas desde los puertos de Portilla de la Reina en León a dehesas de Cáceres, donde había arrendado a crédito pastos

Chozo recostruido de la Cabaña de Perales en Portilla de la Reina 

La cabaña de Perales fue una de las más importantes del país. Fundada por el conde de San Rafael, que la vendió a Curiel, y éste al marqués de Perales del Río, que al ganado procedente de Curiel agregó animales de la antigua cabaña de Velasco y otros procedentes del monasterio de las Huelgas de Burgos. La lana era de extraordinaria calidad por su finura, su tono, elasticidad y rendimiento.

A mediados del siglo XVIII la cabaña tenía más de 30 000 cabezas. En la guerra de la independencia española la cabaña casi desapareció tras diversos saqueos, quedando solo las ovejas pertenecientes a las escusas de los pastores -unas 900 ovejas-, que estos habían llevado a parajes poco accesibles. El marqués de Perales adquirió sus ovejas, creando de nuevo la cabaña entre los años 1821 y 1824. A principios del siglo XX estaba compuesta por nueve rebaños de ovejas y uno de carneros, unas 12.000 cabezas.

Pastos de verano: En verano la cabaña ocupaba los dieciséis puertos de montaña de Portilla de la Reina, donde las ovejas estuvieron pastando más de sesenta años seguidos, hasta que en 1948 no se pusieron de acuerdo en el precio del arriendo. Pasaron después a utilizar puertos de Lois y el vecino municipio de Ciguera.




Esquileo: Tradicionalmente el esquileo de la cabaña de Perales tenía lugar en El Espinar en Segovia, donde aún se mantiene en pie el palacio del esquileo del marqués de Perales.

Cuyos vestigios son hoy perfectamente reconocibles, siguiendo la dirección suroeste-nordeste de la falda de la Sierra (de El Espinar a Riaza), merece la primera referencia el esquileo del marqués de Perales, sito en el casco urbano de El Espinar. Lo que hoy puede verse es la magnífica y artística fábrica del edificio que fue casa-palacio de los señores del esquileo, que colgaron varios espléndidos escudos . El resto de las construcciones se encuentran fragmentadas y desdibujadas por la red urbana del pueblo, de manera que poco claro se puede ver en ellas para lo que nos interesa. Por 1750 el marqués de Perales esquilaba aquí su cabaña cifrada en 25.000 cabezas; hacia 1780 eran nada menos que 32.755 cabezas, pero además esquilaba el  conde de Alcolea unas 19.449 reses. Ambos naturalmente ganaderos  avecindados en Madrid, aunque Perales era además vecino de El Espinar, por lo que tenía derecho a que sus ganados pacieran gratuitamente en los pastos comunes de la localidad y de toda la Tierra de Segovia, en cuyo seno se incluía aquélla. En 1841 Perales todavía esquilaba 18.931 cabezas en su establecimiento, a pesar de la decadencia de la trashumancia.

Fotografias: Santiago Bayon Vera 


viernes, 28 de octubre de 2022




Historia , actualidad y futuro de una materia prima: la lana - 3

Cabaña de Guadalupe 


Monasterio de Guadalupe, enclavado en la Sierra de Villuercas, de la provincia de Cáceres, de cuyo prior se llegó a decir que podía marchar hasta Portugal  sin salir de sus dominios (250 kilómetros lineales), o sea, por tierras propias. El mismo Monasterio tuvo su origen en una dehesa de pastos y le asignaron terrenos  y ganados para atender los gastos propios y obras de caridad. Sancho IV en 1293 señalo a favor del concejo de Talavera de la Reina  la parte extrema  de su territorio en la Jara y los Montes, concretamente tres dehesas, radicadas en el alfoz de Trujillo, en el sector del Ibor y de las Villuercas. En estas dehesas talaveranas  tan distantes no tardaría en aparecer una ermita dedicada a Santa María de Guadalupe, cuyo culto data por lo menos de 1327., Alfonso XI construiría  el santuario y en 1337 desmembró una parte de la dehesa para fundar la Puebla de Santa María de Guadalupe, concediendo jurisdicción al Monasterio en 1348 y con ello espacio para criar las  merinas. Luego el patrimonio de Orden Jerónima proporcionaría base territorial para sustentar tan importante cabaña.

Hay que añadir que por tanto por lo que respecta al ganado como las fincas donde pastaba, guardan absoluta independencia  con los rebaños del Escorial, administrado por la misma orden. Invernaba en Extremadura y pastaba en verano  la mayor parte de su efectivo en León y Asturias, otra fracción en Ávila y algunos años mandaban hatajos a Galicia. Esquilaban en Segovia, camino de los puertos de verano, pero luego lo hizo en la finca El Rincón, situada en el despoblado de Valdepalacios. Generalmente vencía la lana en sucio  mediante subasta al mejor postor, incluyendo lana basta de ganado estante que valía un 25 % menos que el precio de remate de la trashumante. El comparador se comprometía  a lavar la lana  sin ser mezcladas con otras  y marcar las sacas de exportación con hierro de la cabaña.

Estaba compuesta por animales grandes, de piel abundante y suelta, armónicas proporciones, vellón extendido. Al principio parece ser que una fracción era de color negro.

        Contribuyo como ninguna a formar el merino colonial inglés, favorecida por  su ubicación y la facilidad de exportar  por los puertos de Sevilla y Lisboa. Hay constancia de que en 1810 el Monasterio venido a lord Stiward1.045 ovejas por un valor de 105.625 reales y ha pasado a la historia por su actividad vendedora.

La cabaña no tuvo modificaciones cuantitativas importantes  entre 1550 y 1800. En 1730, además de las 24.688 ovejas  merinas trashumantes, poseía 11.734 ovejas estantes, 1,777 vacas, 223 yeguas y mulas, 735 puercos, 5.925 cabras, y más de 165 bueyes de labor. En el otoño – invierno de 1779- 1780, la cabaña trashumante aprovecho el conjunto de dehesas que sumaban 26.200 hectáreas. La Guerra de la Independencia  diezmó sus efectivos ¸en 1805 tenía 27 rebaños con total de 22.000 ovejas, y en 1813  solo 2.909 ovejas


Cabaña de Montarco 

            Ligada al condado del mismo nombre, estaba formada por ganado muy parecido al Merino del Escorial. Está documentada  la exportación  por esta cabaña de núcleos con destino a Dinamarca y Francia.

Demostración de las pilas leonesas, segovianas y avilesas, soriana y extremeñas del Reyno por un quinquenio, sus arrobas, marcas, esquileos y sus dueños [1789-1809]

Documento que muestra el conjunto de toda la lana obtenida en cinco años, perteneciente a varios propietarios de cabañas de ganado lanar de Castilla.

            Fecha deducida de la mención en el documento de la cabaña de ganado lanar del conde de Montarco, título otorgado en 1789; la cabaña desaparece en 1809 al ser embargada por la Junta Suprema Central y Gubernativa del Reino Invernada en Extremadura y el estiaje lo pasaba en León y Segovia

Cabaña de Aguirre

            También figura  nominada como Aguirre, Hijos y Cía. Su nombre deriva  del apellido del propietario. En América este ganado se llamaba moro y estaba integrado  por sujetos de gran formato, armonios, de vellón compacto y uniforme.





 

Historia, actualidad y futuro de una materia prima: la lana - 2 

 Cabaña Negrete o Campo Alanje 

             Contracción de esta del Condado de Campo  Alanje, titulo mobiliario de su propietario y aquelladerivada de su apellido (Manuel Negrete  y de la Torre), si bien, adaptada  a la dicción extranjera, ha sido difundida como negreti. Totalmente errónea la denominación de negritos amparada en la etimología anterior y que la fantasía hizo suponer que estaba integrada por animales  de color negro y de gran tamaño.

            Formada por ejemplares blancos, de formato grande, un tanto desarmóniosos, con abundantes pliegues cutáneos, vellón extendido de lana fina y corta. Pastaba en invierno en el valle de la Serena y en verano se repartía entre las sierras  del Sistema Central y León

            Por la privilegiada posición política  de Campo de Alanje, ya como embajador en Reino Unido, o bien como ministro de Negocios Extranjeros del rey José Bonaparte, tuvo toda clase de facilidades  para la exportación de su ganado. Hay constancia del permiso para exportar 8.000 cabezas, que le valieron tres millones de reales concedidos por el citado monarca.

               Se han dado distintas cifras para el efectivo de esta cabaña, pero la más frecuente se estima en 60.000 cabezas

             Tuvo importancia decisiva en las primeras etapas de difusión de la raza  fuera de nuestras fronteras y de ella deriva el célebre Merino Negreti Que constituyó el pilar fundamental  del Merino australiano (desde Inglaterra  de los años 80 en siglo XVIII del gobierno rey Jorge III)

               Su cabaña de merinos había desaparecido. Fue objeto de persecución, por ingleses y franceses, no sólo como alimento de las tropas, sino también como objeto precioso por su interés económico y zoológico. Campo Alange consiguió vender en Francia ocho mil cabezas, poniendo el producto de la venta a disposición del Gobierno, cobrándose con “bienes nacionales” que le fueron después incautados. Las guerrillas consideraron la cabaña de Campo Alange objetivo militar, y ya en el verano de 1809 se apoderaron de unas doce mil cabezas, que condujeron hacia Cádiz. En un boletín, fechado el 13 de diciembre de 1808 e incluido en las Memorias de Napoleón, se puede leer: “Les biens [...] de Campo d’Alange, respectable par ses vertus, par son nom et par sa fortune, propiétaire de soixante mille mérinos et de trois millions de revenus, sont devenus la proie de ces frénétiques”. La Junta Suprema regaló una partida de casi cuatro mil al rey de Inglaterra, otra parte la vendió, y el resto la permutó por mosquetes al aventurero Cochrane-Johnstone, quien a su vez la vendió en distintas partidas que fueron embarcadas a Inglaterra y a Estados Unidos. En 1811 ya había perdido la cabaña, salvo una partida, “que recobré posteriormente”, dice en su testamento, probablemente la última, que vendió al general Belliard y que debió de cobrar en París, pues la documentación aparece en el inventario hecho allí tras su fallecimiento. Su cabaña, conocida internacionalmente, por deformación ortográfica, como “Negretti”, sirvió para extender por todo el mundo, junto con otras cabañas célebres, la raza merina. Sus descendientes reclamaron durante cuarenta años la indemnización por las 60.504 cabezas que el Gobierno secuestró en 1809 de la cabaña vinculada al mayorazgo, documentando más de diecinueve mil cabezas incautadas indebidamente y alegando que salvo las partidas recuperadas o vendidas, el resto se consumió por los ejércitos. El fallo denegatorio de 1850 se fundó en el curioso argumento de que sólo se podía reclamar algo que, habiendo sido secuestrado, aún existiera (condición imposible para un ganado desaparecido cuarenta años antes).

 Cabaña del Paular.

        Era propiedad de la Cartuja se Santa María del Paular, enclavada en la Sierra de Guadarrama, dentro del término municipal de Rascafrias, que es la tierra de agostaderos de merinos trashumantes.

            Disponía de la variedad merina  más grande y robusta de España. De proporciones armoniosas, dorso recto y costillares arqueados, puede  considerarse como antepasado  de las estirpes carniceras. De lana más larga  que la media de la raza, no tan fina pero bastante densa ; tenía una especie de melena larga , se puede leer en la Gaceta de Madrid  de 1846. A la cabaña del Paular, de la que procede el Merino de Vermont, atribuyen los americanos la coloración roja de orejas, partes distales de las extremidades y ocasionalmente del cuello de sus descendientes.

             Según del Plan de pilas  contaba con 34.000 cabezas.

            De lo indicado anteriormente  se puede deducir que tuvo particular intervención en la génesis de los merinos precoces y similares. Merino de gran calidad llega a Inglaterra 1808 a través de la Guerra de la Independencia. Obsequio de la Junta suprema del Principado de Asturias  se trata de 2.163 reproductores confiscadas por Manuel Godoy El desmoronamiento de la Cabaña del Paular  termina cuando la Junta Suprema de Extremadura decide vender en 1810  al coronel de armada británica John Downie para proseguir la lucha contra los franceses  De ella procede el Vermont americano

Cabaña del Infantado 

            Propiedad del duque del mismo nombre. También llamada Buitragueña por aprovechar de verano los pastor  de la localidad madrileña de Buitrago, en las estribaciones de la Sierra de Guadarrama  mientras que en invierno  radicaban en el Valle de Alcudia ya en fincas propias o arrendadas a la corona.

            Por el tipo, entre merino  era intermedio  entre el del Paular, vecino de pastoreo en el verano, y el Negrete, como tamaño del primero y la lana del segundo.

            Por el Plan de Pilas, contaba con unas 60.000 cabezas y reportaban unos ingresos  medio anuales de 365.000 reales.

            Intervino intensamente  en la formación de los merinos americanos de Estados Unidos.

Fotos: Santiago Bayon Vera 




 



Historia, actualidad y futuro de una materia prima: la lana - 1


Las grandes cabañas de merino

                La historia de la raza merina está adscripta a unidades de explotación destacadas por su magnitud. A su vez, las más famosas de éstas van ligadas a la aristocracia secular y monacal. Nada más injusto, por cuanto que la perfección de la raza fue obra de muchos hombres, sencillos pastores, competentes profesionales, sacrificados luchadores que, aunando esfuerzos, sumando conocimientos, multiplicando experiencia y defendiendo sus intereses  a través de su organización gremial logran una raza ovina impar.

             Una vez conseguida la raza y al reclamo de sus beneficiosa explotación, los poderosos de la nobleza  y el clero la buscan y apoyan, pero sujetos a las decisiones y disciplina de la Mesta. Sólo al ocaso de ésta y en la proyección hacia el comercio exterior surgen a la fama las Cabañas Merinas de propiedad nobiliaria o adscrita a los ricos monasterios, por construir historia de la raza, sobre todo como protagonistas del Merino fuera de España, no sin antes aclarar que el termino Cabaña, tenía tres alcances: Cabaña Real (puro simbolismo) o conjunto ganadero bajo el amparo político de la Corona , Cabañas particulares (entre ellas también una de propio rey) y Cabañas comunales o colectivas.

Cabaña más importantes de Merinas

Cabaña del Escorial 

            Perteneciente al monasterio de San Lorenzo del Escorial y su titular  era el rey, pero compartía beneficios con la Orden de los Jerónimos  encarga da del monasterio hasta 1863, fecha de la Desamortización de Mendizábal. Esta orden religiosa disponía distintas fincas de pastos en Extremadura, minuciosamente relacionadas en Boletín de Ventas Nacionales, publicado a consecuencia  de la citada Desamortización. Era propietaria  del 31,48% de los bienes eclesiásticos de la provincia de Cáceres, dentro de la cual situaba la mayoría  de sus rebaños en la “El Espadañal (1.963 hectáreas de excelente majadales). Invernaba en las tierras extremeñas, mientras que los agostaderos los tenían en Madrid y Segovia (Sierra de Guadarrama).

            Ganado de tamaño pequeño, estructura corporal un tanto grácil y longilínea, lana blanca finísima, intensamente ondulada, de vellón realmente extendido que dejaba al descubierto la cara y la parte libre de las extremidades. Para la época  era famosa por el líquido brillante  que rezumaba en sus vellones y tenía algunas manchas negras  en los labios y las  zonas próximas a la boca; es decir, que, en términos ganaderos, tenía lana cargada (abundancia de suarda)



Según el Plan de Pilas Segovianas y Leonesas  de 1750, hallado en los esquiladeros  de Cabañillas del Monte (Segovia), esta cabaña contaba con 35.000 Cabezas

            Ha paso a la Historia  como la madre  del famoso Merino Electoral o Merino de Sajonia.

Carlo III en 1765 atiende  a la petición de su cuñado Federico Augusto  el Gran Elector de Sajonia el monarca autoriza un envió de lote de  compuesto por 92 carneros y 128 ovejas (28 de la cabaña del Escorial) , como tuvo gran existo y difusión ser realizaron en 1779 y posteriores nuevos ejemplares entre ellos varios del Escorial. Aun hoy en día el merino Sajón  (Saxón) o Merino Electoral es signo de lana de alta calidad 

Un cuadro pintado por Ferinand Oehme del romanticismo alemas y discípulo de Gaspar David Friedrich recuerda en cuadro la llegada de a la corte de Sajonia de lote de merinos. A la derecha se muestra al Elector Augusto III  su esposa Anomia  con sus dos hijos mientras que a la izquierda del cuadro está reflejado el mayoral español, Andrés Moreno , sujetando la cabeza de un carnero  mientras el secretario de la delegación española Talón abre el vellón con sus manos para mostrar la calidad de su lana. Este cuadro fue destruido durante los bombardeos de la ciudad de Dresde  en la II guerra mundial. 

Fotos Santiago Bayon Vera 


lunes, 3 de octubre de 2022

 


Apuntes del dios Pan - 7 

La lana, producto derivado de la ganadería ovina, era una materia prima muy abundante, que se encontraba prácticamente en todas partes. Los ovinos eran ganados repartidos por casi todo el mundo. El área de la lana se extendía por Europa, la cuenca mediterránea, el Islam, el Norte de India y el frío norte de la China.

La lana procedía del esquileo de las ovejas. Existían muchas razas de ovejas y por tanto muy diversos tipos de lanas, como veremos. Grosso modo existían dos tipos de lanas: las largas y lisas y las cortas y rizadas. Las primeras solían ser de mediana o baja calidad. Entre las segundas destacaban las lanas de las ovejas merinas trashumantes. Ya el tipo de lanas condicionaba el tipo de tejidos. Los tejidos más caros europeos se elaboraban con lana de ovejas merinas trashumantes. Esto es una realidad desde mediados del siglo XVII. Antes la mejor lana europea era la inglesa. Pero por razones no demasiado claras a lo largo del siglo XVII la lana inglesa perdió calidad y la merina castellana la ganó. Se ha aducido que la lana inglesa perdió calidad debido a  los cercamientos de tierras que implicó un cambio en la dieta de los animales, mejor alimentados, más gordos, más propios para producir carne que no lana fina. Por su parte en Castilla, la crisis del siglo XVII habría dejado libres para pastos muchas tierras antes cultivadas y se habría efectuado una cuidadosa selección del ganado, mejorando la raza. En todo caso, a partir de los años treinta y cuarenta del siglo XVII, la lana merina trashumante castellana se convirtió en un producto casi indispensable, utilizada sola o mezclada, para producir tejidos de calidad.

Lecturas recomendables 

Rodriguez Pascual Manuel (1992) Montaña de León 

Foto . Ganaderia Navazo. Arroyo de Cuellar (Segovia)