domingo, 23 de octubre de 2016

Las vías pecuarias y el pastoreo intensivo - 5

Cuadro de texto: G

F
Foto : La Cueta (León) (Santiago Bayon Vera) 

Pastoreo extensivo y usos comunales.

Cuadro de texto: MCuadro de texto: ALa anchura de las cañadas reales se ha conservado en mayor medida cuando coincide con usos  laterales  ganaderos  o  áreas  forestales  de uso  comunal. La preservación de un efectivo césped herbáceo en la cañada y los suelos no roturados que lo sustentan se relaciona positivamente con estos usos.
Cuadro de texto: CCuadro de texto: ICuadro de texto: ACuadro de texto: SLas formaciones silvopastorales acompañan con elevada frecuencia a las cañadas reales. Es el caso de las dehesas de encinas en la Leonesa Occidental (22.4%),  donde prácticamente la totalidad de las masas de encinas del entorno de las cañada, están sometidos a esta forma de explotación. Las formaciones herbáceas de praderas y pastizales son un hecho común  a lo largo del recorrido, muy abundantes en la Cañada Real Soriana Occidental (34.1% de los tramos).
Cuadro de texto: ECuadro de texto: RCuadro de texto: ECuadro de texto: NLa existencia de una anchura efectiva superior a 70 m no es en general la situación más frecuente. Predominan tramos estrechos, inferiores a 20 m. y lo normal es que la representación de clases de anchura superiores disminuya gradualmente hasta la clase de 60-70 m. que suele estar más representada que las anteriores. Las cañadas que mantienen un mayor número de tramos anchos, por encima de los 70 m son la Leonesa Occidental  y la Soriana Occidental,  cuyo perfil  de anchuras puede considerarse como representativo de una cañada real “bien conservada”.
Cuadro de texto: OCuadro de texto: NCuadro de texto: FEl hecho de que las cañadas formen parte formen parte de la trama paisajes pastorales de la España mediterránea debería constituir  una referencia importante  a tener en cuenta en nuestra política de conservación Como se ha indicado estos paisajes están siendo reconocidos por su función ecológica y su utilidad para el mantenimiento de los recursos patrimonial como paisajes culturales.
Cuadro de texto: CNo menos importante es el carácter de bienes de dominio público que tienen la mayor parte de las áreas donde se practica el pastoreo extensivo, con frecuencia asociada, al igual que las cañadas que las atraviesan a áreas de propiedad comunales. Las comuniCuadro de texto: P E C U A R I A Sdades de pastos y los modelos de aprovechamiento silvopastoral pactados entre vecinos y municipios han sido responsables en nuestro país de modelos ejemplares, compatibles y muy cuidados de uso de los montes. Los modelos de manejo de los comunales y su papel en el origen y conservación de los paisajes ibéricos, en particular en el noroeste,  representan un legado de gran importancia cultural y ecológica para orientar la gestión de nuestros mejores ecosistemas humanizados.


martes, 20 de septiembre de 2016

Las vías pecuarias y pastoreo extensivo - 4


FotoS.: Torrebarri (León) (Santiago Bayón Vera) 

La repercusión de la red de vías pecuarias en la conservación de la naturaleza difiere entre los distintos territorios, depende de su densidad y de los objetivos de conservación planteados en cada caso. Los comentarios que exponemos se basan principalmente  en las cañadas reales  e interpretan el significado ecológico de su trazado como una estructura que responde a su utilización por herbívoros pastadotes, heredera en muchos de sus tramos, por la lógica de su trazado, de antiguas trochas migratorias preexistentes en el territorio.
Su imbricación  en áreas montaraces. Periferias de los municipios  y despoblados
Las razones subyacentes al recorrido de las trochas pecuarias resultan de un compromiso entre requisitos relacionados con el medio físico, los ritmos fisiológicos y de conducta de los animales y la evitación en lo posible de las mejores tierras agrícolas. Perseguían en definitiva  asegurar el sustento, arribando  a descansaderos, balsas de agua, pastos amplios, pero interfiriendo en la menor medida posible con usos más productivos.
Las cañadas reales tienen una altitud media por encima de los 600 m y algunas de ellas (como la Cañada Leonesa Oriental) por encima de los 800 m. En su aproximación a las montañas, las cañadas sitúan su recorrido bien en la parte superior de lomas ampliasCuadro de texto: I, los llamados “pandos”  o lomadas en León, o bien por los páramos que separan valles fluviales bien definidos. Discurren a lo largo de toda la longitud de estas “tierras  altas” interfluviales y evitan los fondos de valle y las vegas. ¿Puede esta tendencia  de las cañadas tener relación con la mayor visibilidad y protección respecto al ataque de los depredadores?
Ya en la montaña cuando la cañada se acerca a los puertos, el terreno cultivable  o apto para prados de siega es escaso y confinado  al fondo de los valles y zonas bajas de suave pendiente. En estos casos la cañada suele adaptarse a una de las laderas, la más soleada y despejada de vegetación,  a pesar de que en ciertos tramos presente una pen- diente muy inclinada


Estos diseños  del recorrido contrastan con lo que sucede en las zonas de menor altitud y clima más cálido. La cañada reclama en este caso valles abiertos y vaguadas húmeCuadro de texto: Sdas, con frecuencia en zonas de surgencia de acuíferos. La selección se debe a la existencia de pastos majadeados por las ovejas, así como descansaderos amplios favorecidos por la sombra de alamedas, saucedas o tarayales. El ajuste de la cañada a estos cauces de suelos pesados, a veces salinos, evita su interacción con las tierras de labor que en estas zonas predominan  en los interfluvios.
Cuadro de texto: RCuadro de texto: ACuadro de texto: LCuadro de texto: EEn su relación con las poblaciones  la cañada busca las zonas periféricas, pastos y monte, en el límite entre los términos municipales  y evita en lo posible las franjas de usos agrícolas más productivos.  Si bien no es raro que la calle principal de algunas poblaciones sea una antigua vía pecuaria, la cañada no busca en general el paso por los pueblos, haciéndolo sólo cuando prácticamente no existe otra solución. Lo más común es que la cañada rodee el núcleo habitado,  buscando algún descansadero.
Cuadro de texto: ICuadro de texto: SCuadro de texto: TEn general podemos afirmar que los cañadas reales se asocian a territorios que en la actualidad  son considerados marginales desde el punto  de vista productivo (páramos fríos, mesetas, valles apartados de las poblaciones). Cumplen una importante función que puede mejorarse de facilitar su aprovechamiento y mantener la accesibilidad.


martes, 23 de agosto de 2016

Vías pecuarias y pastoreo intensivo - 3



 Foto: Torrebarios (León) (Santiago bayón Vera) 

La jerarquía y variedad de vías pecuarias es un reflejo de la adaptación de los sistemas de pastoreo al ambiente climático mediterráneo.
En el mediterráneo la producción  vegetal se concentra en uno o dos periodos dependiendo de la modalidad  de clima, con máximos que cambian espacialmente según lo hacen en el tiempo las condiciones favorables. En verano la producción se limita en general zonas bajas favorecidas por la continua llegada de agua y nutrientes, siendo más aleatoria a medida que disminuyen los valores medios de precipitación anualCuadro de texto: C  O N G R E S  O.
En estas condiciones la complejidad de topografía, los suelos y climas locales, obliga a los pastadores a desarrollar  adaptaciones  en su comportamiento  que les permitan afrontar la incertidumbre  en la disponibilidad de recursos. La capacidad de aprendizaje, la experiencia de los animales líderes y la autonomía del grupo para desplazarse en busca de recursos, juega en ello un papel importante.
Cuadro de texto: A C T A SCuadro de texto: D  E LCuadro de texto: ILos ecosistemas modelados por el pastoreo extensivo ocupan una importante extensión en España. Las razones residen en las características físicas de la península, elevada altitud media, su clima fluctuante -con alternancia de periodos secos y húmedos en el área de clima mediterráneo - y la complejidad del relieve. Son factores que determinan situaciones muy variadas de productividad en los pastos que difieren tanto en su calidad y abundancia como su predecibilidad  interanual.  El aprovechamiento  de este recurso escaso, y disperso tanto en el tiempo como espacialmente, sólo se logra con la movilidad de animales rústicos, de distintas especies y razas, adaptados a las diferentes condiciones ecológicas. Los sistemas silvopastorales constituyen un caso relevante de ecosistemas en los que el manejo humano se ajusta con éxito a la productividad  vegetal fluctuante.

Las vías pecuarias representan adaptaciones al tercer nivel en la escala de herbívora, el segundo se ve apoyado tanto por algunas vías pecuarias locales como por las sendas trazadas por el comportamiento de los animales en las áreas de campeo. El pastoreo local dirigido, en torno a una majada con ida y retorno diarios utiliza sendas/cañadas de menor anchura, propias de este segundo nivel de herbívora.

martes, 2 de agosto de 2016

Vías pecuarias y pastoreo extensivo - 2



Foto: Cañada Real Sorina Occidental . Montemayor del Rio (Salamanca) (Santiago Bayon Vera)

Cuadro de texto: ECuadro de texto: RLa superficie y variedad de contenidos de la red de vías pecuarias y los terrenos dedicados al pastoreo extensivo asociados a ella, son el mejor testimonio del papel ecológico que ha desempeñado la trashumancia en el territorio de España.
Cuadro de texto: FLas vías pecuarias representan la incorporación tecnológica de las escalas de pastoreo que desarrollan los herbívoros silvestres en su comportamiento espontáneo.
Cuadro de texto: CCuadro de texto: OCuadro de texto: NLa herbivoría, es una función general en los ecosistemas, contribuye al reciclado de la biomasa, ayuda a mantener la fertilidad del suelo y elimina material combustible. En relación con ello, el comportamiento espontáneo de los ungulados pastadores organiza el aprovechamiento de los recursos mediante distintas escalas de actividad. La menor y más inmediata es la relacionada con la selección entre distintas ofertas de alimento y se realiza de forma individual por los animales, de acuerdo con la experiencia adquirida, dentro Cuadro de texto: P E C U A R I A Sde una determinada área de campeo. El área de campeo sería el segundo nivel y en él es esencial el movimiento del grupo básico de herbívoros, que se desplaza a diario entre distintas zonas, retornado a los lugares de refugio o descanso, dirigidos por individuos líderes En este caso el determinante principal de los desplazamientos es la topografía y naturaleza del terreno que condicionan  la oferta vegetal.
La siguiente escala sería la que motiva el desplazamiento largo estacional en búsqueda de áreas de producción complementaria. Los grupos básicos confluyen formando hordas de herbívoros que se dirigen, de acuerdo con comportamientos aprendidos, hacia pastizales más o menos distantes según las características del territorio y el ritmo climático estacional.
Cuadro de texto: N A C I O N A  LCuadro de texto: D ECuadro de texto: V I A SLa estrategia alimentaría de los grandes herbívoros –ungulados pastadores- es oportunista. Aprovechan con dedicación y eficacia un recurso cuando este es abundante y se desplazan en busca de alternativa cuando el primero escasea. Por su capacidad de trasladarse, estos herbívoros son característicos de los ambientes oscilantes, responden a una adaptación para aprovechar recursos abundantes en distintos lugares y momentos, cuando los ritmos de condicionan la disponibilidad son más o menos previsibles. Se benefician de la ventaja que supone aprovechar los recursos cuando están en máximos productivos.


domingo, 10 de julio de 2016

Vías pecuarias y pastoreo extensivo - 1

Cuadro de texto: S
Cuadro de texto: ACuadro de texto: SCuadro de texto: MCuadro de texto: ACuadro de texto: GCuadro de texto: ICuadro de texto: SCuadro de texto: TCuadro de texto: RCuadro de texto: ACuadro de texto: LCuadro de texto: E
Foto: Sierra de Gata (Caceres) (Santiago bayón Vera) 

La trashumancia, considerada en un sentido amplio como el desplazamiento oscilatorio del ganado entre áreas de producción vegetal complementaria, sigue jugando un papel relevante, no sólo como medio de vida de determinadas comunidades campesinas, sino también como mantenedora de de recursos y paisajes de gran interés patrimonial y estratégico. Su vitalidad en algunos países y la  generalizada importancia  histórica en el conjunto de Europa, ha quedado reflejada en las publicaciones derivadas de proyecto de la Comunidad Europea “Trashumount: una revisión del papel de la trashumancia en los procesos y dinámica de los ecosistemas de montaña”  En ellos quedaron de manifiesto los servicios ambientales que cumplen para sociedad los sistemas trashumantes.  Podemos afirmar que la persistencia de numerosas comunidades rurales, especialmente de áreas de montaña, singulares razas ganaderas, hábitats y especies catalogados en las directivas europeas, saberes muy probados sobre los recursos y algunos de los más valiosos paisajes culturales europeos, dependen de la trashumancia. En el conjunto de Europa más de cuatro millones de hectáreas de pastizales y terrenos agrícolas están asociados a esta modalidad ganadera. Los paisajes de la trashumancia son considerados como zonas agrarias de alto valor natural en el contexto comunitario.  Llama la atención sobre la necesidad de defender estás prácticas muy asociadas al origen de los paisajes europeos y mantener su función de conservación de la biodiversidad.

Cuadro de texto: NCuadro de texto: CCuadro de texto: I¿Cuáles son las razones que determinan  la importancia  estratégica de la trashumancia para la conservación de la naturaleza? La respuesta tiene para nuestro país un particular interés, por tratarse del territorio europeo donde mayor proyección histórica, económica y ecológica han tenido los desplazamientos oscilantes, pautados a escalas espaciales muy variadas, de la ganadería.

viernes, 17 de junio de 2016

El medio natural y la trashumancia y 15

Foto:  Cañada Real Soriana Occidental Revilla de la Cañada (Avila) (Santiago Bayon Vera)
Como resumen de lo expuesto hasta aquí cabe decir que, a nuestro entender, las rutas iniciales las marcarían muy probablemente las manadas de herbívoros salvajes con sus migraciones estacionales entre los pastizales montañosos de verano y los de suaves temperaturas invernales; que en esas migraciones se inspirarían los ganaderos de las épocas romana e inmediata anterior y los que continuaron las prácticas trashumantes o volvieron a ellas en la Edad Media, y que ya quizá por entonces el hombre habría hecho camino de esas cañadas que el paso de los animales labraron con sus desplazamientos estacionales. En principio tales caminos serían sólo de herradura. ¿Por qué no, si por ellas pasaban, además de rebaños lanares y caprinos, las hateras de los pastores e incluso hatos vacunos? Después sirvieron para la carretería. Tampoco había motivo de prohibirlo, dados los antecedentes: ¿no coincidían en muchos parajes la cañada de la Vizana y la calzada romana de la Plata? Con ello, esas vías de tránsito humano, montadas en no pocos trechos sobre las cañadas, llegaron con categoría de caminos reales hasta que en tiempos más recientes se transformaron en carreteras.







Foto : Cañada Real Soriana Occidental  Arevalillo (Avila) (Santiago Bayon Vera)
La explicación de tanta coincidencia itinerante de hombres y animales se halla en los condicionantes físicos. El solar peninsular es el resultado final de la contraposición, a lo largo de millones de años, de unas fuerzas endógenas y otras exógenas. Entre las primeras, destacan las fases finales de los plegamientos de la era terciaria, esto es, los alpinos. Encontraron unas partes endurecidas por empujes anteriores y por surgencias magmáticas. y a la vera de ellas, extensas sedimentaciones de materiales que los agentes exógenos —cambios térmicos, lluvias, viento, etc.— habían arrancado a aquéllas. Con los sedimentos, de gran plasticidad, los empujes formaron arrugas de elevaciones y depresiones o, lo que es igual, anticlinales y sinclinales. Las endurecidas, debido a su misma rigidez, no pudieron plegarse y se fracturaron, de tal manera que, por las fallas, unos bloques se deslizaron hacia arriba y otros lo hicieron hacia abajo. Son, respectivamente, los horsts y las fosas tectónicas. Las fuerzas exógenas continuaron y prosiguen su actuación arrancando materiales a los anticlinales y a los bloques elevados y depositándolos sobre las partes deprimidas. Debido a la gravedad, las aguas que descargan las nubes sobre las alturas terminan canalizadas en torrentes, arroyos y ríos, que se deslizan hacia las zonas deprimidas, en las que su propio paso va a su vez excavando, arrastrando los materiales que arrancan y orillándoos. Tras esa larga historia geológica, expuesta de forma tan tosca y esquemática, la resultante es el conjunto de cordilleras, fosas, mesetas y depresiones que ahora constituyen en líneas generales el conjunto orográfico del solar peninsular.
Foto: Valle de San Emiliano (León) (Santiago Bayon Vera)

Los medios de ingeniería y mecánicos actuales permiten al presente horadar montañas y saltar vaguadas y ríos. En época romana ya se alcanzó a salvar esas corrientes fluviales con puentes de piedra. Pero, en momentos anteriores e incluso posteriores a ella, hombres y animales tuvieron que eludir la dificultad montañosa haciendo uso de las fosas transversales y de las depresiones intramontañosas; y cruzar los ríos, por los lugares en los que la corriente suaviza su curso, se ensancha o abre en brazos gracias a los cantos, arenas y limos que ella misma ha ido depositando. Unos y otros parajes montañosos y fluviales son los pasos por los que las manadas de animales salvajes, con toda probabilidad, realizarían los desplazamientos estacionales a que les obligaba el clima y, en función de él, la abundancia o escasez de herbaje. Son los que prefirieron utilizar a continuación quienes, con los herbívoros que consiguieron domesticar, sometidos a las mismas incidencias climáticas, practicaron la trashumancia. Estos pastores extremaron el aprovechamiento del medio físico haciendo también vía pecuaria de los valles e incluso de los cauces secos de los arroyos o, en cualquier caso, de las riberas donde unos y otros coinciden en dirección hacia el lugar en que se va a estacionar el ganado durante los meses estivales o en el centro del invierno, según el clima y la posibilidad de herbaje que se deriva de él.
Foto: Ureña (Valladolid) (Santiago Bayon Vera)
En definitiva, los agentes que modelaron y continúan modelando el solar peninsular, esto es, los que, en principio, lo plegaron y fracturaron, y las corrientes fluviales que prosiguieron y prosiguen su actividad retocadora del gran conjunto escultórico, marcaron los que iban a ser más fáciles parajes de tránsito. Son los que los animales salvajes, a impulso de su instinto, seguirían y a su vez remarcarían más; los que, a continuación, supieron aprovechar los hombres para trasladar por ellos sus propios rebaños y para trasladarse ellos con o sin cabalgaduras y carruajes. Y son los que, por el mismo hecho de la vitalidad que entrañaban, atrajeron población a su vera o en su entorno en no pocos casos. Es la razón del emplazamiento de muchos de tales núcleos. Y, a la vez, es la sinrazón de que, al modernizar tales vías camineras, antes ganaderas al menos con preferencia, se haya roto la continuidad de éstas en numerosos puntos. Porque al ataque que sufrieron las cañadas por parte de los agricultores vecinos se ha sumado más recientemente la más radical de quienes desde sus despachos de planificadores mueven las poderosas máquinas que ensanchan y convierten en carreteras y autovías las que fueron calzadas y, antes, sólo largas reservas ganaderas que podrían ser ahora, al menos, de asueto y de respiro.